viernes, 19 de septiembre de 2008

Infancia


“Pensar que hace 16 años todo era tan distinto… Como anhelo poder volver un instante a esos años, donde mi única preocupación era jugar y comer. Hermosos días viví en esa época… ”

Después de largas horas revisando fotos de un lugar de mi casa, mis ojos brillaban con un resplandor distinto ¿Cuántas imágenes volvieron a mi mente en ese momento?

Es difícil describir lo que en ese momento pasaba en mi mente. Un sinfín de recuerdos de una época donde la vida era tan distinta a como lo es hoy. Es increíble como, para bien o para mal, la vida te va distorsionando, haciéndote cambiar de una manera impredecible.

Es gracioso recordar que cuando tenía no mas de seis años miraba a los adultos y decía ¿Cómo será ser adulto? Y me imaginaba que todo se vería con otros ojos, que poco menos seria una vida distinta cuando tuviera 16 años o más. Es tan tierno recordar aquellos pensamientos inocentes de mi infancia, que llega a ser desilusionarte cuando me veo ahora, con 16 años, y veo que las cosas no han cambiado prácticamente en nada. Que todo es igual a como era antes, con la única diferencia que ahora mi altura, mi peso, mis facciones, mis rasgos, mi voz, mis pensamientos y preocupaciones cambiaron a las de un niño.

Ahora veo que mi madre tenía razón cuando me decía: “cuando seas adulto, recordaras tu infancia y vas a ansiar volver a la etapa que vives en este momento, porque ahora tus preocupaciones son dos: estudiar y divertirte, pero cuando seas adulto, eso cambiara drásticamente…“. Pero en fin, la vida es así. No podemos vivir eternamente como un niño.

Ver esas fotos fue una mezcla de sensaciones y decidí disfrutar de la alegría que en este momento me llena por completo mi corazón…

No hay comentarios: